«Como novicio, pasé tiempo visitando a personas en régimen de aislamiento en la cárcel, bañando a pacientes con cáncer en el hospital, charlando con niños en español en la frontera y distribuyendo la comunión a quienes no podÃan salir de casa en barrios asolados por pandillas en Jamaica. … En estos lugares y situaciones, nunca me he sentido tan incómodo ni tan feliz.»
Pasará el verano en la Iglesia Católica de San Pedro en Charlotte, Carolina del Norte, y en otoño estudiará en el Pontificio Instituto BÃblico de Jerusalén para completar la Licenciatura en Sagrada TeologÃa en la Escritura de la Escuela Jesuita de TeologÃa de la Universidad de Santa Clara. En 2026, se desempeñará como subdirector y promotor de vocaciones de la Jesuitas Provincia USA del Este.
Licenciatura en IngenierÃa Eléctrica e Informática en la Universidad Carnegie Mellon; licenciatura en IngenierÃa y PolÃticas Públicas en la Universidad Carnegie Mellon; maestrÃa en IngenierÃa Eléctrica e Informática en la Universidad Carnegie Mellon; maestrÃa en FilosofÃa en la Universidad de San Luis; maestrÃa en Divinidad en la Escuela Jesuita de TeologÃa de la Universidad de Santa Clara
Caminar no era algo que hiciera por diversión durante mi infancia en la ciudad de Nueva York. SolÃa ​​pensar que caminar era sólo un medio para llegar a un destino. En Nueva York, se camina porque hay que ir a algún lugar, asà que mejor caminar rápido. Alejado de la tecnologÃa durante el noviciado, caminar se convirtió en una actividad de ocio para conectar con mis compañeros de noviciado. Durante la pandemia, caminar era una de las pocas actividades recreativas permitidas. Al vivir con otros jesuitas, descubrà el senderismo y la apreciación de la naturaleza caminando por el simple hecho de caminar. He descubierto que este nuevo pasatiempo es holÃstico: me mantiene fÃsicamente activo, me ayuda a despejar la mente y me permite encontrar a Dios en la creación.
Con mi formación en ingenierÃa, mi experiencia laboral antes de entrar en la CompañÃa de Jesús fue como programador informático. La formación jesuita fue un cambio radical respecto al trabajo de oficina al que estaba acostumbrado. Desde las primeras semanas del noviciado, ya estaba fuera de mi área de especialización, ya que servÃa como asistente de maestro en una escuela primaria católica local. Tuve que aprender a leer al revés durante la hora del cuento para los niños de kÃnder y practicar la dicción con los de sexto grado mientras se preparaban para leer en la misa escolar. Asimismo, como novicio, pasé tiempo visitando a personas en régimen de aislamiento en la cárcel, bañando a pacientes con cáncer en el hospital, charlando con niños en español en la frontera y distribuyendo la comunión a quienes no podÃan salir de casa en barrios asolados por pandillas en Jamaica. Ninguna de estas habilidades las adquirà durante mi formación y trabajo como ingeniero. En estos lugares y situaciones, nunca me he sentido tan incómodo ni tan feliz.